lunes, 1 de diciembre de 2008

RECOMENDACIONES PARA ORIENTAR LOS INTERCAMBIOS LINGÜÍSTICOS CON LOS NIÑOS DEL PREESCOLAR


Elaboró: Claudia Vázquez Melquiades

La educación preescolar es un lugar propicio para el desarrollo de capacidades lingüísticas y cognitivas, ya que le proporciona y les brinda a los niños un vocabulario más extenso y rico en significados.La educadora juega un papel muy importante en el desarrollo lingüístico de los niños a partir de situaciones que implican utilizar el lenguaje como una forma de expresión oral; por ello debe buscar diversas formas de intervención educativa que favorezcan los procesos de aprendizaje y de enseñanza en este campo de desarrollo, ya que éstos procesos se realizan en muchas ocasiones a través de las interacciones siendo esta entre iguales y adultos, siendo estos últimos quienes retroalimentan principalmente la evolución del lenguaje infantil. Cuando los niños interactúan con sus iguales o con personas adultas, estos van construyendo y ampliando sus conocimientos, también mejoran, amplían y corrigen su forma de expresión y comunicación, al mismo tiempo puede aprender tomando ejemplos de sus compañeros o adultos.Según Borzone de Manrique (1994), “toda interacción en el aula proporciona momentos para que el maestro ponga en juego recursos y estrategias de apoyo al desarrollo lingüístico y comunicativo de los niños”, ya que el maestro proporciona un andamiaje para qué los niños den forma a su discurso o comentario. En este sentido, cuando la educadora interactúa con los niños, les brinda oportunidades de desarrollo a su expresión lingüística; pero en muchas ocasiones se dan participaciones heterogéneas, ya que dentro del aula suele haber niños que constantemente están interviniendo al aportar puntos de vista, aquellos que son más seguros de su expresión; mientras que por otro lado se encuentran los niños que nunca intervienen por temor a cometer un error o simplemente porque no se sienten seguros de sí mismos.El maestro es el iniciador de los intercambios lingüísticos que se dan dentro del aula, ya que brinda oportunidades para que los niños contesten preguntas que él realiza; también responde a sus expresiones ya sea interpretando o completando los elementos faltantes de su intervención, de tal forma que le brinda formas para organizar sus ideas y así el niño pueda producir un discurso más coherente y cohesivo.Algunas estrategias y recomendaciones de apoyo del docente para orientar los intercambios lingüísticos de los niños, son: Establecerü reglas de intervención (respetar turnos, disposición de escucha, etc.)ü Realizar análisis de las intervenciones que se producen frecuentemente en el aula. Hacer preguntas abiertas o concretas para estimular laü reflexión. Reformularlas ideas, de tal manera que el comentario del niñoü sea coherente. Valüorar positivamente los puntos de vista que aportan los niños. Animar a hablar a los niños cohibidos.ü Tomar en cuenta losü conocimientos previos que poseen todos los niños sobre un tema. Estructurarü y a completar los puntos de vista de los niños. Ordenar e integrar laü información emitida por los niños, tomándola como un referente para ampliar o profundizar el tema abordado. Tomar en cuenta las aportaciones de losü niños, de tal forma que se vaya integrando toda la información para realizar un relato o discurso más coherente. Brindar apoyo para que los niños vayanü explicando secuencias de lo ocurrido. Organizar la información emitida porü los niños. Evitar que las conversaciones se conviertan en rutina.üü Brindar un clima de confianza, para propiciar en los niños una participación activa. Utilizar un lenguaje claro, evitando emplear diminutivos.üü Repetir correctamente las palabras dichas de manera incorrecta por los niños. Promover actividades lingüísticas donde los niños puedan expresarseü oralmente.Como futuras educadoras debemos tener presente que en la educación preescolar uno de los puntos más importantes a trabajar es el lenguaje, puesto que es de suma importancia para un desarrollo cognitivo íntegro. Generemos estrategias y actividades que favorezcan y fortalezcan este proceso lingüístico, mediante canciones, creación de periódicos, al interactuar con iguales o al narrar cuentos, leyendas, historietas y anécdotas.



Bibliografía:
Borzone de Manrique, Ana María (1994), “El aprendizaje en interacción” y “Hablar y escuchar, Tiempo de compartir”, en Leer y escribir a los 5, Buenos Aires, Aique (Aportes a la educación inicial), pp. 41-48 y 62-74.

Selmi, Lucia y Anna Turruni (1993), “El análisis del comportamiento verbal”, en la escuela infantil a los cuatro años, 2ª. Edición. Madrid Ministerio de Educación y Ciencia/Morata (Pedagogía educación infantil y primaria). Pp.75-79.
25 de octubre de 2008 12:59